Del lapiz al computador

Por Carlos González

Escribir sobre el desarrollo de la Animación en Chile obliga a recurrir al trabajo investigativo y a la colaboración de distinguidos profesionales, cuyos aportes permiten esbozar un perfil cercano a la realidad sobre esta maravillosa actividad.
El objetivo de este escrito es dar una visión general al avance que ha tenido en Chile la animación, destacando los principales hitos que le han permitido progresar desde un simple trazo de lápiz grafito en el papel, pasando por los acetatos, las plasticinas y finalmente por la tecnología computacional.

1. Los primeros trazos del cine mudo (1921 – 1941)

El aporte de las investigaciones realizadas nos permite redescubrir que ya en el año 1921, en Concepción, aparecen los inicios del Cine de Animación en Chile con la película “La transmisión del Mando Supremo”, con dibujos de Alfredo Serey junto al ilustrador Nicolás Martínez. Esta producción contó con más de 20.000 dibujos y 10 minutos de duración. Al ser una película muda, los diálogos se realizaban con globitos y dibujos estáticos, al igual que las historietas impresas; aunque con deficiencias cinematográficas, fue el comienzo de la primera aventura gráfica llevada al cine.

La segunda película chilena, titulada “Vida y milagros de don Fausto”, comenzó su producción en el año 1924. Este film se basó en una tira cómica norteamericana publicada en el diario El Mercurio sobre los personajes Fausto y doña Crisanta, del dibujante George McManus.

La cinematografía es la piedra angular en los procesos del cine animación. Así lo entendió Jorge Délano (COKE), destacado dibujante, cineasta, escritor y parapsicólogo, quien en 1915 filmó su primera película muda “Boleto de Lotería” y en 1934 realizó la primera película sonora de Latinoamérica, “Norte y Sur”, además de crear al personaje Juan Verdejo y la revista Topaze. Coke introdujo la animación como efecto especial en una de sus películas mudas antes de conocer a Walt Disney; además, en 1929 realizó el primer largometraje con esta técnica titulado “La calle del Ensueño”, donde participaban personajes dibujados junto a actores reales. Como las películas de la época eran de acetato, lamentablemente fueron destruidas y transformadas en peinetas, por lo que no quedan testimonios de estos films.

Un aporte fundamental lo realizaron Jaime Escudero y Carlos Trupp, dos jóvenes estudiantes de arquitectura que en 1937 iniciaron la producción del largometraje “15.000 Dibujos”. Incentivados con el aporte económico de su familia, la colaboración artesanal de sus compañeros universitarios y la visita de Walt Disney a Chile en 1941, lograron concretar el proyecto. Disney los visitó y aconsejó, transmitiéndoles el secreto de la rotoscopia (filmación de escenas reales traspasadas al dibujo para dar fluidez). Aunque su estreno fue un fracaso comercial frente a la competencia de Disney, sentó un precedente histórico.

2. De Pepo al Cine Experimental y la llegada de la TV

En 1961, René Ríos (PEPO), creador de Condorito, trabajó en su proyecto cinematográfico “Condorito en el Circo”, producción a color de Diva Estudios Chile animada por Pepo con la asistencia de Luis Zelada. Por problemas económicos y exigencias del autor con el resultado final, su estreno nunca se realizó, quedando congelado definitivamente.

En el Departamento de Cine Experimental de la Universidad de Chile se realizaron múltiples experiencias. En 1965, Pedro Chaskel en la edición, Héctor Ríos en la fotografía y Claudio di Girolamo en los dibujos filmaron “Érase una vez”, una obra de 10 dibujos que cobró vida a través de movimientos de cámara y encuadres, siendo premiada en festivales nacionales e internacionales.

Con el advenimiento de la televisión y hacia los años 70 y 90, la animación logró masividad al identificar la imagen corporativa de los canales:

  • El Angelito: Creado por Enrique Bustamante para Canal 13 (producido por Grafilms junto a Álvaro Arce, quien trabajó en Hanna-Barbera y Disney).
  • Tevito y Conejo TV: Creados por Carlos González en 1969 al fundar el Departamento de Animaciones de TVN.
  • El Búho: Diseñado para Canal 9 de la Universidad de Chile.

A solicitud de Pepo, Condorito fue llevado por primera vez a la televisión a través de los dibujos de Carlos González y la asistencia de Oscar Vega (creador de Mampato), en un spot comercial para promocionar el libro de la editorial Pincel.

En septiembre de 1973, tras el golpe militar, el personaje Tevito fue sacado de las pantallas de TVN y sus cintas quemadas (algunas rescatadas en secreto por trabajadores). De igual forma, el largometraje “Martín y Cano” (1973) de Hugo Jaramillo, filmado en Chile Films con muñecos y escenografía construida junto a José Domingo Ulloa y Beatriz González, quedó inconcluso y sus materiales se perdieron tras la intervención de la productora estatal.

3. La era del Stop-Motion, la academia y los grandes largometrajes

En los años 80 llega a Chile Vivienne Barry, realizadora especializada en Alemania en las técnicas de stop-motion y papel recortado. En 1981 animó el piloto “La hora del sereno” con muñecos de Martita Carrasco, antecedente de la exitosa serie “Tata Colores” (16 episodios transmitidos en los 90), además de producciones posteriores como “Ene tene tú” (2007) y “Cantamonitos” (2010). Su prolífica carrera la convierte en una de las figuras más destacadas de nuestra animación.

A fines de 1982, bajo el patrocinio de la Universidad de Concepción, se realiza el Primer Festival Internacional de Dibujos Animados, organizado por Vittorio di Girolamo y Oscar Vega. En esa década también destaca Ingrid Muñoz con la obra didáctica “Nuestros Orígenes” (1982), filmada en 16 mm sobre el poblamiento americano.

En 1989 se crea la productora Cine Animadores, liderada por Alejandro González y Juan Diego Garretón, quienes en el año 2002 estrenaron el hito “Ogú y Mampato en Rapa Nui” (largometraje de 80 minutos en 35 mm), seguido posteriormente por la película de Papelucho. En paralelo, realizadores como Tomás Welss (“Reunión”, “Noche”) construyeron un lenguaje de autor reconocido internacionalmente.

4. La revolución digital y las series contemporáneas

El paso del cine tradicional a la computación gráfica transformó radicalmente la industria, integrando el dibujo, color, audio y edición en estaciones de trabajo digitales. Surgieron así emblemáticas producciones de televisión financiada por fondos públicos (CNTV, Corfo, Fondos de Cultura):

Pulentos (Tercer Hemisferio): Dirigida por los hermanos Fucaraccio para Canal 13, marca un hito en el uso del 3D en series infantiles.

A Tiempo Multimedia: Produjo “La Tortuga Taruga” (2004) de Elizabeth Carmona y la serie en 3D “El Ojo del gato”.

Cubo Negro: Responsables de la icónica serie en animación tradicional “Diego y Glot” (Claudio Kreutzberger, José Tomás y Sebastián Correa), además de “Patagonia, los hombres del confín” (Erwin Gómez) y “Cuchuflí” (Tomás Montalva).

Villa Dulce & Pájaro: Con la serie “Clarita” (2005) y posteriormente “Chilean Geographic” (dirigida por Bernardita Ojeda en la productora Simiu).

5. Catálogo de obras y cortometrajes destacados

El talento emergente de las escuelas universitarias ha dado origen a una lista interminable de producciones y cortometrajes independientes de gran valor artístico:

  • Rotunga y Siaskel el gigante (Erwin Gómez)
  • Ciudadano Letrok y Sala común (Sebastián Correa)
  • Woki (Marcelo Díaz)
  • Ver desierto (Andrés Salva)
  • Como alitas de Chincol (Vivienne Barry)
  • República Banana (César Peña)
  • Verde que te quiero y Pasta (Tomás Welss)
  • Pájaro mudo y Palmer Cortez (Francisco Huichaqueo)
  • Choripán (Tomás Montalva)
  • Popolvuh (Ana Pavez)
  • Eluwün el mito (G. García Roig y M. Lagos)
  • Maleza y El almohadón de plumas (Hugo Covarrubias)
  • Coipo milk (Cecilia Toro)
  • Jugando con la Muerte (Jorge Vergara)
  • Los Pintores Chilenos (E. Ojeda, P. Ulloa, J. Atenas, R. Paniagua)

Reflexión final y homenaje

Hoy en día, la formación en las universidades y las oportunidades de posgrado en el extranjero han consolidado una base profesional fuerte en Chile. No obstante, persisten desafíos: la animación en televisión abierta sigue siendo escasa por falta de financiamiento continuo, y en el ámbito académico se requiere reforzar la enseñanza del dibujo anatómico, estructura y lenguaje cinematográfico (timing, encuadres y compaginación).

Este escrito es un homenaje a Jaime Escudero, coautor de “15.000 Dibujos”, quien hace más de 75 años se atrevió a concretar su mágico sueño. Tras su fallecimiento en septiembre, queda el recuerdo de un pionero que sembró la semilla de que ‘el que quiere, puede’.

¡¡¡Viva la Animación Mierda!!!

Referencias consultadas:

“Animación – La Magia del Movimiento” de Vivienne Barry.

• Jorge Montealegre (Historiador del humor gráfico chileno).

• Testimonios y escritos de Domingo Ulloa, Jorge Délano (Coke) y Mauricio García (ErgoComics).